VÍSTEME DE BESOS Vísteme de besos, porque está amaneciendo y siento frio. Frio de soledad y miedo. Miedo por este desamor que me invade y devora. Vísteme de besos. Y derrocha tu calor sobre esta carne trémula. que a momentos tirita de nostalgias. Nostalgias que sobre antiguos recuerdos desbordaron mi memoria. Vísteme de besos y desnuda tu alma. Desnudémonos los dos para cubrir este lecho de leyendas y mañanas. Porque mi mañana ya no existe, lo secuestró tu pasado, y en este presente que habito solo encuentro la nada. Vísteme de besos por si el momento ha llegado, y ante tu inminente partida quisieras recuperar un instante de locura, de deseo, de añoranza, de recuerdo, para llenar tu maleta de ardientes despedidas. Vísteme de besos. Falsos, vacíos o muertos besos que te traicionen, que me engañen y me d...
Entradas populares de este blog
ESTUPIDA EXISTENCIA
Al borde del abismo, con profunda tristeza y exánime, contemplo donde reposan los restos de tu miserable existencia. No me resulta extraño tu prematuro final, al contrario, podría decirse que lo estaba esperando. Tu propio destino y el mío, si así quieres entenderlo, andaban ligados desde su origen. Predestinados a su propia aniquilación, a su autodestrucción, dependían simplemente de un paso en falso, un error que uno de los dos debía cometer. Nuestro rumbo estaba trazado de antemano. No éramos libres ninguno para poder decidir hacia donde encauzar nuestras vidas, pero yo al menos lo intenté. Traté, en vano, de conseguir que nuestra ventura no fuera producto de la casualidad o el destino. Procuré que nuestros caminos, pese a discurrir al unísono, tomaran su propia dirección, modificando su rumbo si la eventualidad así lo requería. De nada sirvió. Observo, desde la lejanía que me provoca tu borrosa visión, tus vagos recuerdos y en ocasiones tus ofensivas palabras, que nada es...
SERPIENTES
Aún no me he recuperado, quizás sea mi fortaleza, a la cual todavía me siento ajena. ¿Cómo puede un ser humano ser más fuerte de lo que realmente la naturaleza le ha dotado? No lo sé. Es posible que algún día consiga descifrar este misterio. Me miro y cada vez lo comprendo menos. ¡Ay, cuanta serpiente nos acecha en el camino! Culebrea, se para y vuelve a zigzaguear, esperando el instante adecuado para asaltarnos e inocular su veneno en nuestro alma. Creo que estoy desvariando. Me duele la cabeza. Será de tanto pensar, de tanto reflexionar… Ahí está otra vez la serpiente. Ha encontrado nueva presa. Y pensar que a Cleopatra la mató una similar. ¿Un áspid o una cobra? Qué más da, a fin de cuentas ya está muerta. Siempre me he preguntado qué pasaría con el ofidio después ¿moriría también? Debería… Principios, moral, ética… ¿por qué las víboras no tienen principios? No pienso en los reptiles, por supuesto ¿o sí? Realmente me importa poco, cada vez encuentro menos difer...
Uno de los temas más bonitos de la historia del cine. Me encanta, por supuesto. Bss.
ResponderEliminarRecuerdo que en su día esta película me impactó mucho. No la he vuelto a ver, así que no sé cómo reaccionaría ahora. Eso sí: la música me sigue inspirando. Gracias.
ResponderEliminar