lunes, 6 de febrero de 2017


VÍSTEME DE BESOS

 
Vísteme de besos,

porque está amaneciendo y

siento frio.

Frio de soledad y miedo.

Miedo por este desamor que

me invade y devora.

Vísteme de besos.

Y derrocha tu calor

sobre esta carne trémula.

que a momentos tirita de nostalgias.

Nostalgias que sobre antiguos recuerdos

desbordaron mi memoria.

Vísteme de besos

y desnuda tu alma.

Desnudémonos los dos

para cubrir este lecho

de leyendas y mañanas.

Porque mi mañana ya no existe,

lo secuestró tu pasado,

y en este presente que habito

solo encuentro la nada.

Vísteme de besos

por si el momento ha llegado,

y ante tu inminente partida

quisieras recuperar un instante

de locura,

de deseo,

de añoranza,

de recuerdo,

para llenar tu maleta

de ardientes despedidas.

Vísteme de besos.

Falsos, vacíos o muertos

besos que te traicionen,

que me engañen y me duelan,

que me quemen como teas,

como ascuas abrasen mi cuerpo.

Porque  aunque me encuentre desnuda,

vísteme de besos.

 

 

 

 

 

domingo, 15 de enero de 2017

A AQUEL VIEJO SARMIENTO



Siendo roble,  
                                                                                                           

te convertiste en sarmiento,

y hoy el manto que te cubre

evoca tu ilustre linaje.

Añoro tu porte de árbol bien crecido,

tu copa poblada de inteligencia,

tus ramas que me acariciaban

y me guiaban entre  las hojas.

Esparciste tus semillas

creando nuevos vástagos,

que a su vez, germinaron de nuevo

brotando como hiedra a tu alrededor.

Añoro tu sabiduría y paciencia.

Esa seguridad disfrazada de prudencia.

Aquella timidez camuflada en el despiste.

La dulzura escondida en tu corteza oscura.

Creciste y nos hiciste crecer

esquejes de tu forma de vida

siguiendo tu camino, sin recovecos,

ni rincones que nos apartaran de él.

Pero el tiempo pasó,

 tus raíces se secaron.
 
Tus hojas volaron con el viento del último otoño.

Las ramas se han quebrado, y tu tronco

otrora erguido y majestuoso,

se ha doblado ante el anuncio del inminente invierno.

 Sé que todo es pasajero,

y te vas, como todos nos iremos.

 Pero mientras la savia de tus venas

siga circulando en nosotros,

entre nuestros recuerdos,

y sigamos siendo acariciados

 
por esa brisa de primavera
 
 
que nos traerá brotes nuevos

 
crecidos de tus profundas raíces,

mientras tanto, Papá, seguirás con nosotros.

 Porque, por encima de todo,

tú no te has ido y además

PAPÁ  ¡Te quiero!

miércoles, 6 de febrero de 2013



MIRAFLORES (PAISAJE INTERIOR)
Paisaje nevado,
y al calor de la lumbre
recibes una caricia en zapatillas.

Sobre el manto blanco
se cierne tu remanso de paz,
el refugio de los recuerdos de tu vida,
un castillo de ilusiones y esperanzas
que construiste desde el pasado.

Caen del cielo
copos de terciopelo
que cubren de hermosura el suelo,
que acarician lo más profundo de tu alma.

La nieve hace equidistantes
la distancia y el olvido,
la ternura y el cariño.

Se detiene el tiempo en tu mirada
y provocas un paréntesis ejemplar
a todo tu alrededor.

Cerca de la lumbre del hogar
los pensamientos fluyen
en confortable sopor.

Has dejado atrás
el verdadero tormento y la mentira.

Están lejos,allá en la vasta llanura,
allí en la ciudad adocenada y febril,
allí donde sufres constantemente
atascos y ataques emocionales.

Atrás quedan
los sinsabores de la rutina diaria,
las poses fingidas
y las miradas aviesas,
de los que te rodean,
de los que dicen ser tus compañeros.

Por eso(y quizás por muchas cosas más)
huyes despavorida hacia lo salvaje,
hacia las cumbres del silencio y la quietud
que te dan el arrojo necesario
para lidiar en el albero de la vida.

Huyes,valiente y decidida,
para coronar toda tú
la escarpada cima espiritual.

Y con tu valentía
arrastras a aquellos que te quieren
y que te aceptan tal como eres,
personas que eclipsan cualquier brecha
en tu abismo interior.

El nevado paisaje
se recrea en el aura que desprendes,
y en los claroscuros que proyecta la lumbre
puedo ver en tu mirada,
ensimismada por cada copo,
como se refleja tu felicidad.

jueves, 25 de octubre de 2012

FIEL REFLEJO


 
      Piel y cristal. Azogue y carne fundidos en un solo ser.

-          ¿Y ahora qué?

-          ¿Qué quieres decir?

-          ¿Qué vas a hacer de ahora en adelante? Porque algo tendrás que hacer.

-          Seguir viviendo

-          Dirás empezar a vivir, hasta ahora has sobrevivido.

Su triste semblante reflejaba en el espejo una vida mal jugada. Sus arrugas no mostraban restos de sonrisas sino de penurias. Y sus ojos, hundidos en su propia oquedad, apenas dejaban vislumbrar la juventud vivida.

-          Y qué más da, a fin de cuentas es lo mismo.

-          No, en absoluto tiene que ver lo uno con lo otro.

-          ¿En qué se diferencia?

-          Vivir es disfrutar de la vida intensamente, con sus alegrías y sus penas, con sus entusiasmos y sus decepciones. Tú te has limitado a respirar, a pasar los días y a velar sus noches.

Esa frase retumbaba en su cabeza, golpeando palabra por palabra y convirtiendo en un yunque los aciagos días de su triste existencia.

-          No podía hacer otra cosa. Al menos hoy continúo viva.

-          ¿Viva dices?  Estás más muerta que yo, que soy un ser inanimado. Tan solo tu corazón funciona bombeando sangre para cumplir sus funciones vitales,  únicamente.

-          No solo eso, también ando, corro, hablo, sonrío…

-          ¡Mientes, obsérvate! Andas porque tu propia inercia provoca su paso. Corres huyendo de todo lo que te tiene atemorizada, presa y condenada al ostracismo más absoluto. Hablas porque tu propio carcelero te obliga a ello  y sonríes…

-          ¡Si, sonrío ¡

-          ¿A esa mueca la llamas sonrisa?

-          Rio cuándo las circunstancias me  provocan la risa

-          Claro, ese es tu problema. Nada te provoca risa, ni siquiera felicidad. Incluso nunca has estado contenta contigo misma. Mantienes una máscara que solo desaparece cuándo duermes, y en esos casos, ni tú misma te ves.

Dormir, ni siquiera estaba segura de lo que aquello significaba. Descansar, bajar la guardia, tal vez soñar.

-          Tú que sabrás. Tan solo ves lo que yo quiero que veas. Soy yo quien te engaña.

-          ¿Quién engaña a quien? ¿Tu a mí o a ti misma? Piénsalo.

-          Yo controlo y domino la situación. Si quisiera, jamás me verías.

-          Yo podría verte, pero serías tú, la que pasado un tiempo quizás ni te reconocieras.

-          He ganado. Mi partida ha durado prácticamente una vida, pero por fin he triunfado en este juego.

-          ¿Crees que has ganado la partida o simplemente ha sido un empate en tablas? Mírate bien. ¿Qué juego has ganado? La humillación, el sometimiento y la huida hacia delante no son trofeos de un ganador.

-          No tenía otra salida

-          Yo creo que sí. Tú eres tu propia salida

-          ¿Qué quieres decir?

-          Llevas muchos años aguantando una situación insostenible, y lo sabes. Podías haberla cambiado hace tiempo, pero para ti era más cómoda esa postura. Te has dejado llevar. Hiciste tu nido en jaula de oro.

-          ¿Y que tenía eso de malo?

-          Respóndete a ti misma. ¿Por qué has roto ahora los barrotes de esa cárcel si la situación era tan buena?

Aunque su imagen era fiel reflejo de su realidad, en su interior se producía una gran transformación. Una catarsis revolucionaba sus entrañas.

-          Porque ya no es lo que era

-          ¿Qué es lo que era?

-          Una vida holgada y sin muchos conflictos. Estaba en mi casa y no tenía que preocuparme de más. Hasta nos queríamos. Y creo que nos respetábamos

-          Entonces ¿qué ha ocurrido ahora?

En ese momento se dio cuenta. Nada había cambiado. Su mundo  exterior seguía exactamente igual, pero su interior… Su propia mente la estaba traicionando y preparaba una estrategia para hacer que sus mecanismos de defensa no la traicionaran de nuevo.

-          ¡No soy él! Mírame, soy yo misma. Soy una mujer. No soy un apéndice, tengo entidad propia. ¿No ves que pienso? Han sido muchos años, sí, quizás demasiados. Pero nunca es tarde.

Rebasado el ecuador de su existencia había tocado fondo y necesitaba pasar página. Su vida anodina, marcada por lustros de rutina, aflicción y obediencia, tocaba su fin.

-           Ahora es mi momento. He crecido, soy adulta  y lo mejor de todo es que ¡Soy libre!

-          Eres libre y te sientes libre. ¡Disfruta de tu libertad!

Y allí mismo, frente al espejo de su habitación, ese que tantas y tantas veces se había convertido en mudo testigo de su atribulada presencia, se desnudaba nuevamente.  Despojada de todo ropaje, vestida de su impudor, y arrebatada de cualquier máscara, se encontraba descarnada frente a sí misma, observando su propia realidad y exhibiéndose ante su íntima conciencia.

-          ¡Adiós amigo!  Comienzo mi vida.

 

martes, 24 de abril de 2012

SERPIENTES


Aún no me he recuperado, quizás sea mi fortaleza, a la cual todavía me siento ajena. ¿Cómo puede un ser humano ser más fuerte de lo que realmente la naturaleza le ha dotado? No lo sé. Es posible que algún día consiga descifrar este misterio. Me miro y cada vez lo comprendo menos.

¡Ay, cuanta serpiente nos acecha en el camino! Culebrea, se para y vuelve a zigzaguear, esperando el instante adecuado para asaltarnos e inocular su veneno en nuestro alma.

Creo que estoy desvariando. Me duele la cabeza. Será de tanto pensar, de tanto reflexionar…

Ahí está otra vez la serpiente. Ha encontrado nueva presa. Y pensar que a Cleopatra la mató una similar. ¿Un áspid o una cobra? Qué más da, a fin de cuentas ya está muerta. Siempre me he preguntado qué pasaría con el ofidio después ¿moriría también? Debería…

Principios, moral, ética… ¿por qué las víboras no tienen principios?  No pienso en los reptiles, por supuesto ¿o sí? Realmente me importa poco, cada vez encuentro menos diferencias entre esas sierpes de aspecto majestuoso y a la vez rastrero, y las respetables víboras bípedas que clavan su veneno sin necesidad de morder, en la distancia.

Viene hacia mí. Debo echar a correr. Creo que mejor me quedaré quieta, total estoy acostumbrada a lidiar con estas especies.

Cielos de nubes inmensas de borrascas, gigantescas, regias como castillos. ¿Habrá anacondas en las nubes? Pudiera ser. Si las nubes se forman de agua evaporada de los mares y ríos… ¿Quién me asegura a mí que en Brasil no pueden llover esas bestias del cielo? Pensándolo mejor, creo que esas bestias pueden llover en cualquier parte, al menos tienen plagado el planeta. No solo en Brasil, o en India, o en California.

Aquí, aquí, al ladito mío. No hablo de esa bicha que acaba de pasar de largo zigzagueando, rozándome los pies. Animalito. Hablo de esa que murmura a mis espaldas mientras me sonríe cuando estoy a su lado. O esa otra que me jura amistad eterna y no descuelga el teléfono cuándo la llamo. O tal vez aquella, a la que un día ofrecí dinero porque no tenía ni para comer y luego supe que organizó una gran fiesta para sus amigos.

Odio  a esos reptiles, babosos y arrastrados, que mudan la piel cuándo ya no les sirve para nada.


viernes, 16 de marzo de 2012

MALDITO


¡Maldito seas, maldito!

Asomada al vértigo de tu ausencia, retrocedo.
Talud impresionante en el que tu falsedad se pierde.
Largo camino que ahora he de desandar.
¡Maldito seas, maldito!
Porque tu mundo imaginario se desvanece y se rompe en mil pedazos.
Piedra tras piedra construido sobre el pilar de tus mentiras.
Magnífico palacio en tierras de Utopía.

¡Maldito seas, maldito!

Por permitirme soñar con ilusiones envenenadas, henchidas de traición.
Alentando un futuro inexistente, imposible.
Sepultando un pasado cierto, pleno de vivencias reales, únicas.
¡Maldito seas, maldito!

Olvido la mala hora en que nuestros caminos se cruzaron.
Tropezando con un equívoco, desatino insuperable.
Confusión que doblegó mi intelecto.

¡Maldito seas, maldito!

¡Regresa al averno de tu condenación!




jueves, 23 de febrero de 2012

ESTUPIDA EXISTENCIA


Al borde del abismo, con profunda tristeza y exánime, contemplo donde reposan los restos de tu miserable existencia.  No me resulta extraño tu prematuro final, al contrario, podría decirse que lo estaba esperando. Tu propio destino y el mío, si así quieres entenderlo, andaban ligados desde su origen. Predestinados a su propia aniquilación, a su autodestrucción, dependían simplemente de un paso en falso, un error que uno de los dos debía cometer.
Nuestro rumbo estaba trazado de antemano. No éramos libres ninguno para poder decidir hacia donde encauzar nuestras vidas, pero yo al menos lo intenté. Traté, en vano, de conseguir que nuestra ventura no fuera producto de la casualidad o el destino. Procuré que nuestros caminos, pese a discurrir al unísono, tomaran su propia dirección, modificando su rumbo si la eventualidad así lo requería. De nada sirvió.
Observo, desde la lejanía que me provoca tu borrosa visión, tus vagos recuerdos y en ocasiones tus ofensivas palabras, que nada estaba escrito salvo tu propia agonía, ese epitafio inconcluso que ahora he de recitar.
Tu vida ha expirado en el momento previsto, cuándo así estaba dispuesto. Pero yo ¿cómo debo afrontar ahora tu partida? ¿Acaso debo inmolarme en inútil sacrificio para dar sentido a la sinrazón? Me rebelo.
El tiempo, la distancia y la historia, posiblemente pongan cordura a una existencia que se me antoja vacua. Absurda desde la perspectiva de la obra maestra de un gran creador, y engañosa  por cuánto de sagrada se nos trata de convencer.
No pretendo en esta tu postrimería, erigirme en gran hacedor y descubridor del misterio de la vida. Al contrario. Desde este mismo momento, y tomando por testigo al cielo que nos protege de la inmensidad del universo, juro por lo más sagrado, que en los días venideros de mi efímera existencia jamás renunciaré a mi propia voluntad. Nunca permitiré que ni férreas determinaciones, ni aleatorias fortunas, consigan doblegar mi empeño y perseverancia. Proclamo, en este instante mis ansias de vivir, libre y voluntariamente, abjurando de cualquier  maniobra divina o humana.
 ¡Por ti, amigo que en eternidad  te has convertido!


sábado, 3 de diciembre de 2011

MALA NOCHE BUENA

Luces que prenden candentes
Iluminando las  asfaltadas calles
fingiendo una claridad de amanecida
cuándo el sol se apaga en retirada.

Puentes de neón colgantes
enarbolando banderas sin patria
estrellas de púrpura brillantes
escondidas en bolas de escarcha.

Gentes que apresuradas andan
buscando manjares y fastos
perdidos en fatuos dispendios
que el preciado tiempo malgastan.

Y sobre la fría acera, de pronto
unos ojos me atenazan,
me observan desde su iris,
su más oscura mirada,
extendiéndome su mano
pequeña, vacía y helada.
  
No levanta un palmo del suelo
más una potente voz exhala:
“¿me da usted algo caballero,
con lo que comprar viandas?

Esta noche es Nochebuena
no tengo comida ni casa,
solo mi fiel compañero
que  aviva mi alma cansada.”

Su rostro marcado y enjuto,
su pelo en nevada cascada,
su piel jirones y grietas
marcando una vida gastada.

Observo callado y pienso:
¡Qué vil es esta existencia,
tan triste y tan desolada!
¿Qué pecado cometió para
tener vida tan canalla?

Mis ojos se nublan de gotas
de frio o de lágrimas heladas.
 Y sin quitarme los guantes
en mis bolsillos busco respuesta
a esta infame noche mala.

Plásticos de colores encuentro
al abrir mi cartera dorada,
ni monedas ni billetes
para comprar alguna pitanza.

Teniéndolo todo en la vida
no puedo saciar su falta
ni curarle su penuria
ni acallar su hambre que brama.

Solo sigo mirando hundido
con la pena que me embarga
a esa mujer indigente
que me avergüenza hasta el alma.

Luces que prenden candentes
ya no iluminan mi marcha.
Estrellas de púrpura brillantes
que  me escarchan las entrañas.

¡Esta noche es Nochebuena!
No quiero oír ya mas farsas,
qué de ahora en adelante
Ella y yo: Noche mala.










lunes, 7 de noviembre de 2011

PASADO ERRABUNDO

 Huyo,si me das la agonía lenta,
a parajes más dignos y precisos
donde el cruel dolor recorre los frisos
de mi traspasada alma virulenta.

Con tu actitud haces que me arrepienta
de todos mis sentimientos,avisos
al que tu corazón no dió permisos
para amar en esta vida tan cruenta.

Huyo dejándote un lastre profundo,
un olvido en mi memoria yacente.
Te dejo una parte de mis entrañas,
 pero no creas todas las demás patrañas
que te ilusionan a ti mentalmente:
son la gloria de un pasado errabundo.

martes, 11 de octubre de 2011

SIN PERMISO

Entras y sales de mi vida
sin permiso,
sin reservas,
a contratiempo,
ignorando los motivos
que te provoca el hacerlo.

Petulante, insolente,
tomando por propio
lo que no te pertenece,
ni siquiera de prestado,
totalmente ajeno.

Te acomodas y hospedas
en el espacio más recóndito,
más íntimo y secreto,
haciéndote dueño y señor
de ese feudo,
de ese último reducto invencible,
inviolable,
inexpugnable.

Y de nuevo
¡Atacas!

Abordando los límites de lo permitido,
embistiendo con disfraz de dulce arrebato
la egoísta pasión contenida,
secuestrada,
recluida
bajo la falsa luz
de tu transparente mirada.